domingo, 27 de julio de 2008
Sin comentarios.
sábado, 12 de julio de 2008
Mujeres en Red, un espacio común virtual para los feminismos
Si las mujeres somos parte importante en el proceso de socialización de nuestros hijos, es decir, en la transmisión de las pautas de comportamiento social y la adaptación del niño a éstas, o dicho de otro modo, si participamos directamente y es algo que debemos tener especialmente claro, en el proceso mediante el cual inculcamos la cultura a los miembros de la sociedad de generación en generación, ¿por qué permitir que normas, valores y formas de percibir la realidad se traduzcan en un orden social y cultural tan universal y arraigado como es la ideología patriarcal? Me refiero al sistema que se levanta sobre el axioma de la inferioridad de las mujeres y su subordinación a los varones. Hechos y relaciones que se consideran normales o naturales, en todo caso inmutables. Aquellos de los que se suele afirmar que “siempre ha sido así y siempre lo será”, en expresiones tales como “la prostitución es el oficio más viejo del mundo” o “los hombres siempre serán hombres y eso no hay quien lo cambie”.
Si los seres humanos participamos en la sociedad coordinando acciones con las demás personas: hablando con otros, opinando, discutiendo, explicando, convenciendo, buscando acuerdos ¿No creen que ha llegado el momento de difundir la conciencia de que es posible cambiar nuestro sistema social transformando nuestras propias condiciones de vida e imprimirles sentido a las mismas?
jueves, 10 de julio de 2008
La división sexual del trabajo y la socialización en la red
¿Resultará demasiado aguafiestas, poco posmoderno, nada cibernético, preguntarse por quién o quiénes van a hacer las cenas de los ocupados miembros de la comunidad virtual? Y quien dice las cenas dice también comidas y desayunos, platos lavados y recogidos, casas barridas y fregadas. Hace ya más de dos décadas que desde diferentes ámbitos –desde los académicos hasta libros de divulgación y auténticos best-sellers como La tercera ola de Alvin Toffler– se comenzó a presentar el tele-trabajo como la presunta solución al dilema de las mujeres que tenían que elegir entre el trabajo en el mercado asalariado y el cuidado a sus familias. La solución era lo que se denominó el hogar electrónico: las mujeres podían conectarse al mercado del trabajo asalariado desde sus felices hogares, mientras, los bebés, dormían tranquilamente en el cuarto de al lado. El
Es cierto que en la actualidad las mujeres han derribado muchos obstáculos legales y han accedido a elevadas cuotas de igualdad formal, pero, sin embargo, la situación comparativa entre los sexos continúa sin experimentar cambios revolucionarios. Muy al contrario, a pesar de los evidentes cambios en los roles femeninos y en las relaciones entre los sexos los varones no han asumido nuevos roles ni identidades de una forma realmente significativa. Efectivamente, uno de los problemas diferenciales es el del uso del tiempo... y tiempo, mucho tiempo es lo que necesita el relacionarse con las nuevas tecnologías. De ahí que las economistas y sociólogas que trabajan desde la perspectiva del género han alertado sobre cómo cualquier reestructuración social que no vaya acompañada de un profundo cambio de valores que lleve a los hombres a asumir su parte en el proceso de reproducción,“de puertas adentro” tendrá poca relevancia real para las mujeres. La informática, la red, no es solamente una actividad que requiera unas habilidades matemáticas y técnicas determinadas, es también, en palabras de Bernstein, una cultura, es decir, presupone un conjunto de normas de comportamiento, creencias y actitudes no explícitas.
martes, 8 de julio de 2008
Cuerpo de mujer peligro de muerte.
El odio es el sentimiento extremo de la aversión y la enemistad. Su expresión máxima es el deseo de muerte al enemigo. El odio es el reflejo del displacer, el dolor y la frustración.
Pero ¿cómo encuentra el odio su desahogo en una sociedad donde imperan las relaciones de poder? Históricamente la mujer siempre ha sido objeto de las demostraciones imperativas de los hombres, desde el momento de imponer roles genéricos hasta los actos intencionados en los que se pretende hacer daño físico, moral o psicológico, todo esto, para evidenciar y reafirmar la supuesta superioridad de los hombres sobre las mujeres -ideología patriarcal-.
La misoginia, define cualquier diccionario, es el sentimiento de odio hacia las mujeres. Por lo tanto, la definición carece de precisión, pues la misoginia no es patología expresa de unos cuantos hombres, sino que es un mecanismo colectivo de dominio, cuya herramienta principal es la provocación del miedo en seres que son considerados débiles: las mujeres.
Marcela Lagarde, Doctora en Antropología dice: “la misoginia está presente cuando se piensa y se actúa como si fuese natural que se dañe, se margine, se maltrate y se promuevan acciones y formas de comportamiento hostiles, agresivas y machistas hacia las mujeres y sus obras y hacia lo femenino. Así, las mujeres por su condición genérica, son objeto de discriminación, denigración y violencia pues “ha sido previamente incapacitada para hacerles frente”.
En efecto, el argumento más fuerte que posee la ideología patriarcal para ejercer su dominio, es el biológico. La misoginia, dentro de este orden “natural”, atribuye y justifica el comportamiento violento del hombre, pues esta práctica lo define como tal. Se dice entonces que la misoginia se presenta a pesar de la voluntad, por lo tanto, es instintiva y natural; esto impide que la misoginia se trate como un problema de orden social.
Asimismo, la masculinidad hegemónica coloca a la mujer en el otro extremo: ella es vista como representante del caos y en consecuencia posee defectos que la hacen odiable, inferior y anormal. La misoginia –dentro de este universo- actúa entonces como un mecanismo para la implementación del orden; se difuminan, así, todas las formas de rechazo a la mujer a las que hace referencia. Por lo tanto es necesario subrayar que la misoginia es motor de la violencia y es en sí misma violencia.
Bajo este paradigma, el femicidio es un fenómeno anunciado. Durante este año, 40 mujeres han sido eliminadas por la mano que iza la bandera del sexismo, la misoginia y el machismo. El femicidio representa la expresión máxima de odio y resentimiento hacia las mujeres. Fenómeno que hace hincapié a la violación sistemática de uno de los derechos humanos fundamentales de las mujeres: la vida.
domingo, 6 de julio de 2008
De las cavernas a la red: las mujeres y la tecnología
Empowerment
¿ Hasta cuándo nos seguiremos poniendo una venda en los ojos para no inmiscuirnos en el drama que aflige a tantas mujeres en nuestra sociedad?
¿ Estamos dispuestas a invertir unos minutos de nuestro tiempo para conocer, opinar y hacer explícito o visible este conflicto social?